Anónimo

Anónimo

No recuerdo de donde obtuve esta frase que considero célebre. He usado varios buscadores de Internet para encontrar su autor, pero no había ningún rasgo para seguir buscando… Si bien es cierto que se parece a una cita de Buda, no son la misma. Ella dice:

Dos errores en el camino del éxito: no empezar y no acabar.

En matemáticas también ocurre lo mismo, debemos empezar y poner fin al intento. Por un lado, a veces tenemos un problema que no conseguimos resolver y le dedicamos más tiempo. Parece que estemos obrando bien. Sin embargo, lo que está sucediendo es que dejamos de resolver otros problemas que también son importantes. Cuando conseguimos despegarnos del problema, lo que descubrimos en muchas ocasiones es la percepción de una inspiración que nos lleva a una solución sin ser conscientes del proceso interno de nuestro cerebro.

Por otro lado, nos ocurre frente a una actividad, ejercicio o problema es una percepción de problema imposible de resolver y tenemos miedo a empezar. Ese miedo muchas veces se resuelve intentándolo durante un tiempo finito. En el fondo es todo y cuando se puede hacer, ya que no podemos dedicar una infinidad de tiempo a un problema por muy atractivo que sea. Este descanso que produce el saber que es sólo un rato un intento o esa rebeldía hacia el dar todo tu tiempo como símbolo de dedicación y de “buen ahínco” nos produce un estado de relajación necesaria para encontrar la solución. Por ello que la frase anterior también es aplicable en matemáticas. Veamos una posible adaptación:

Dos errores en el camino del matemático: no empezar y no acabar.

O

Dos errores en las matemáticas: no empezar y no acabar.

Para terminar, invito a todos quienes quieran proponer su variación a esta frase o su adaptación. También pueden comentar qué les sugiere si aplicamos la frase al contexto de las matemáticas, aunque resulte ser un disparate. Tengan en cuenta, por último, que sería de gran utilidad que alguien nos dijera quién es su autor.

2 comentarios en “Anónimo

  1. Exacto. No hay que rendirse, pero tampoco hay que dedicar todo tu tiempo a resolver una sola cosa. Por ejemplo, tengo dos problemas en mates, que no sé donde por donde cogerlos. Les dedico un tiempo el fin de semana, pero tampoco pierdo toda la tarde. Por supuesto, algún día los resolveré. Un saludo

Deje un comentario

A %d blogueros les gusta esto: