Decisiones tabuladas I. Exposición

Decisiones tabuladas I. Exposición

La toma de decisiones bajo incertidumbre es una actividad en auge. Aunque, personalmente, creo que lo que crece es nuestra ignorancia. No porque sepamos menos, sino porque nos enfrentamos continuamente a situaciones nuevas. Al saber más, nos atrevemos con eventos de mayor riesgo. Lo que provoca que tengamos que manejarnos en un mundo no experimentado anteriormente, al menos, a nivel personal.

En esta serie de artículos tomaré una decisión tabulada – se le puede dar otro nombre – dentro de un ejemplo frecuente, pero con cierta novedad. Para explicar que es una decisión tabulada diré que dicha palabra está relacionada con tabla, por tanto una decisión tabulada es aquella que viene de una tabla. Para ello se necesita recurrir a algunos números sencillos. He aquí una relación más entre las matemáticas y lo que ocurre.

Seguramente todos digan que los números surgen de forma objetiva. Eso es así hasta que descubrimos que los números también pueden ser subjetivos. En este artículo haré uso de los dos tipos. Un número es objetivo cuando su valor es independiente del observador o cuando su obtención no ha tenido en cuenta al observador. Un número, entonces, será subjetivo cuando ocurra una influencia del observador en su valor.

Supondré que el observador es el decisor, ya que, al fin y al cabo, es el máximo interesado en tomar una buena decisión. A partir de la obtención de unos números y unas operaciones básicas con ellos se hallará un resultado. Este resultado reflejará nuestra idea de óptimo o mejor decisión. Para ello primero debemos tener claro algunos conceptos que iré explicando como vayan siendo necesitados en el ejemplo.

Tomaré el siguiente ejemplo: “decidir qué impresora láser comprar”. Creo que si supongo que nunca hemos tenido una impresora láser estaré reflejando el caso de la mayoría de lectores. Hoy en día las conocemos, pero no resultan ser apropiadas para casa. Con lo cual es una decisión que tiene una parte conocida, es una impresora, pero además tiene una parte desconocida, es láser y no sabemos qué características pedirle.

La idea básica es la de hacer una tabla donde las filas son las distintas decisiones que podamos tomar y las columnas contengan los números subjetivos y objetivos que nos harán decantarnos por una opción u otra. En nuestro caso serán impresoras en cada fila y características en las columnas. A las columnas también se les podría añadir valores que reflejen la situación nueva al que se llega de cada opción.

Este ejercicio puede parecer largo y tedioso. Y así es al principio. Sin embargo, cuando alcancemos práctica acortaremos los tiempos e incluso mejorará nuestra toma de decisiones intuitiva, espontánea o interna. Expongo, a continuación, los 7 pasos necesarios:

  1. Hacer un listado de todas las características que queramos que tenga nuestra impresora láser.
  2. Hacer un listado de todas las características que necesitamos para su uso en los próximos años.
  3. Selección de las características más relevantes obtenidas anteriormente.
  4. Agrupar todas ellas en dimensiones.
  5. Sumar las características de una misma dimensión y multiplicar dimensiones.
  6. Elegir la de mayor conveniencia bien sea el mayor número o el menor.
  7. Validar la decisión.

Motivación ¿Por qué decidir tabuladamente?

Dadas las ventajas que diré más adelante, necesita mucho tiempo. Esto provoca que su uso se restrinja a decisiones que afectaran a una extensión considerable de tiempo de nuestra vida. Esto lo podemos saber algunas veces. Es, entonces, momento de disfrutar de sus ventajas.

Aunque no hay método infalible. Este método nos acerca a decisiones más afines a nuestra forma de ser gracias a los números subjetivos. Además nos ayuda a que las apariencias no nos engañen.

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