Interrogantes sobre una rueda de color en escala de grises.

El color sí existe

Todos los videntes creemos que el color existe. Negarlo parece absurdo, pero debemos ir un poco más allá y demostrar su existencia. Cabe la posibilidad que fuese solo fruto de nuestra percepción. En un artículo de El País, titulado ¿Por qué percibimos de forma diferente los colores? y escrito por Marco Castrillón López junto con Ágata A. Timón, se afirma:

Esta estructura ternaria se explica por la fisiología del ojo. Los conos, que son células situadas en la retina ocular responsables de la recepción del color, son de tres tipos. Cada uno da una respuesta más especializada en rangos diferentes del espectro visible: un tipo de conos tiene especial preferencia por las frecuencias rojizas, otro por las verdes y, finalmente, el tercer grupo por las azules. […] De esta forma, a cada fuente lumínica le asignamos tres números que se corresponden a la respuesta que dan los tres tipos de conos humanos ante ese estímulo.

Esta afirmación no llega a negar la existencia de los colores. Pero sí nos induce a pensar que los colores son producto de la percepción individual, porque si tuviéramos más, o incluso menos, de tres tipos de conos, percibiríamos otros colores distintos. Pues, en otra parte del artículo, se menciona a algunos seres vivos con más variedad de conos que los humanos, como es el caso de las abejas.

Además, no es extraño encontrar blogueros (Por ejemplo: Joselyne Mondragón. Otros son anónimos) que afirmen que el color es debido a los 3 receptores distintos en los ojos (los conos), además, niegan la posibilidad de que la luz o la materia tengan color. Bien, supongamos que esto es cierto. Entonces, el ojo tendría siempre el mismo estímulo, lo que nos lleva a un mismo color en la mente siempre o a colores asignados al azar y esto no es así.

Continuamente, percibimos objetos de colores distintos y, sin que nadie nos diga cuál es su color, coincidimos los unos con los otros. Pero, si solo hay un estímulo ¿cómo puede suceder este hecho? Si el estímulo del rojo es el mismo que el de verde, ¿qué causa que veamos siempre verde al verde? Y, sobre todo, ¿por qué coincidimos siempre con los demás?

Parece que entramos en el ámbito de la parasicología, la cual se plantea la posibilidad que las mentes estén comunicadas entre sí. Es bien conocido el famoso experimento que intentaba probar si alguien es adivino o las mentes están conectadas: consistía en adivinar la carta del compañero sin ninguna información. Una adaptación del experimento para los colores, trataría de dar el mismo color a los dos participantes, si el color depende de la interpretación del ojo y de la mente, unicamente, coincidirán pocas veces o, en caso contrario, son adivinos. La segunda opción es obvio que no es.

Así que, tenemos estímulos diferentes provenientes de la luz. Los llamaré color-luz para diferenciarlos de los colores-mente. Más adelante, ya estudiaré si son lo mismo o no. Por tanto, el color sí existe en la luz, aunque no sea lo mismo que la representación que proyecta la mente.

2 comentarios en “El color sí existe

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