Discrepancia con Juan Carlos Sanz

Juan Carlos Sanz es un estudioso del color a quien le debo parte de este trabajo gracias a su obra “El libro del color”. Con esta discrepancia no quiero menospreciar su trabajo. Sólo es una observación que hago y que no coincido con él. Si consiguiera escribir un trabajo con sólo un desacuerdo o crítica por parte del lector me sentiría satisfecho. La diversidad del pensamiento es más amplia que el número de colores diferentes.

En dicho libro Juan Carlos dice que el color no es pigmento que para mi equivaldría a decir que la materia no tiene colores. También dice que el color no es luz, lo que interpreto que la luz no tiene color. Finaliza diciendo que el color es información y sensación.

Es cierto que el mundo de los colores es un mundo “oscuro”, pero para mi la información, entendida como un mensaje que viaja a través de un canal, emitida por un emisor y … no existe exactamente así. Me explico:

La información, desde mi punto de vista, es el contenido con el trabaja nuestra mente racional, principalmente, aunque también están los sentimientos. La información en la realidad de este universo espacio-temporal y energético-material se hace posible porque existen entes que cambian ligeramente sus propiedades. Ese cambio de características bajo cierto contexto, cierto intérprete y demás factores que no voy a detallar, hacen posible la información. Además hay entes que cambian su posición espacial manteniendo sus propiedades (o con pérdidas despreciables) que hacen posible la comunicación de la información. Sea luz, sonido, electricidad, etc.

Debo esclarecer antes de terminar este artículo que en muchos ámbitos es mejor ignorar toda esa cadena de pequeños cambios en las propiedades de los entes que posibilitan la información y suponer que un mensaje viaja por el espacio tomándose cierto tiempo sin tener en cuenta los cambios que se dan en la realidad porque se van a estudiar otro tipos de cambios.

El negar que esos cambios en la propiedades de los entes que hacen posible la información existen es una cosa e ignorarla es otra. Si hay información debemos concluir que existe toda una cadena que la hace posible. Esta aclaración es necesaria cuando hablamos sobre el color, como se verá más adelante.

Referencias

«El libro del color», Juan Carlos Sanz. Alianza Editorial. Madrid. 2003.

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