Un cubo y un cilindro a la papelera hacen llorar.

Los colores-luz no son RGB ni HSV

En informática se tiene el recurso de numerar los colores de diversas formas. Las más habituales, según mi percepción, son RGB y HSV. Ellos asignan un número a cada color. Al numerar los colores podríamos aceptarlos como un ente matemático que describe el mundo de los colores, pero no. Explicaré primero su funcionamiento y luego expondré mis argumentos para rechazarlos.

En primer lugar explicaré RGB. Si partimos de las leyes de Grassmann, es lógico asignar a cada color una cantidad de R, G y B. Mediante técnicas que desconozco se consigue saber cuanto al rojo (R), al verde (G) y al azul (B) para cualquier color que se pueda percibir. Una vez tenemos eso hacemos corresponder a cada eje de \mathbb{R}^{3} un color primario.

Cada punto de este espacio viene representado por vectores de tres coordenadas. Cada coordenada será la cantidad de color primario que se le asigna a dicho punto coloreado según RGB. Debido a ciertas restricciones tecnológicas se debe elegir un subconjunto finito. Lo que nos lleva a un cubo. El cubo formado por los puntos [0-255]^{3} o [0-1]^{3}.

En segundo lugar explicaré la numeración HSV. Los colores tienen más características que permiten también su distinción y clasificación. Me refiero al matiz, la saturación y el valor. Con estas tres propiedades podemos reproducir cualquier de ellos. Esto es la base de HSV. Esas características se pueden cuantificar y obtener un cilindro1 lleno, es decir la superficie lateral junto todo su interior.

Ambos sistemas de numeración de los colores han sido desarrollados por la Comisión Internacional de la Iluminación, CIE (por sus siglas en francés, Commission Internationale de l’Éclarige). Primero surgió RGB y luego HSV. Podríamos decir que HSV es más sofisticado. Sugiero al lector visitar Wikipedia si quiere ampliar información. La he encontrado acorde con los libros.

En tercer lugar, expondré mis argumentos para no conformarme con esas formas de numerar. Ambas dan como resultado unos subconjuntos de \mathbb{R}^{3}, los cuales he rechazado anteriormente. En ellos no consigo definir una operación suma. Añado, también, el argumento que el hecho de tener en un mismo eje diferentes colores, contradice la evidencia de que un color más el mismo da como resultado el mismo.

Ignorar el color transparente, que representa la ausencia de color, es otro punto flaco en ambas formas de numerar. El negro viene a ser la ausencia de color en ambos casos, ya que el (0,0,0) queda identificado por el color negro. Para mí el negro es la ausencia de luz no de color. Vemos la oscuridad con el color negro2, pero los objetos no han cambiado de color.


1 A veces se dice que es un cono.

2 Sí puedo pensar que un objeto negro absorbe todo rayo que le llega.

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