La navaja de Ockham como terapia de las pseudoteorías

Todo buen mecánico debe apretar un tornillo hasta que esté fuerte y no pasarse de rosca. Esta expresión puede ser trasladada a la ciencia con el nombre de navaja de Ockham. Cada giro que le añadamos a un tornillo debe estar justificado. Al principio, al estar flojo la justificación parece innecesaria, pero al final cuando empezamos a hacer fuerza sobre el tornillo los argumentos son nuestra arma principal. Los motivos en el caso del mecánico se basan en la simple percepción y en la intuición; son válidos para esta tarea.

Por otro lado, tenemos a los ingenieros que continuamente se pasan de rosca para poner a prueba la robustez del tornillo. Su finalidad es otra distinta que la del mecánico. Los científicos también hacen eso y no debemos en esos casos hacerles caso. No, mientras están en su proceso. A lo sumo podemos observarles como un espectáculo más. Por ahí anda mi blog. Cuando afirmo cosas contrarias a lo establecido. No pretendo estar en contra de la ciencia ni del trabajo de otros autores, solo hago pruebas.

Tengo la formación necesaria para ser “ingeniero” (siguiendo la metáfora). Soy Licenciado en Matemáticas, Diplomado en Sistemas e Investigación Operativa y Egresado en Máster de Bioestadística. Las dos formaciones de postgrado están enfocadas para el desarrollo de modelos matemáticos sobre entes reales. Dispongo, por ello, de una base matemática más sólida que la de un físico. Aunque hoy en día hay físicos que también son matemáticos o matemáticos que también son físicos.

Pero veamos que es la navaja de Ockham. Básicamente, aunque acepta otras formas expresivas, la voy a enunciar de la siguiente manera:

Ante dos teorías que no podemos negar, quédese con la menos rebuscada.

Ante dos hipótesis «buenas», tómese como cierta la más sencilla.

Si, por ejemplo, nos plantean que la Tierra no es esférica sino tiene forma de donut o de Toro (nombre que recibe la forma geométrica del donut) y no podemos negar que entre los polos no existe que hay un agujero que atraviesa la Tierra. ¡¿Qué más da?! Ya llegará el momento de saber si es tórica o esférica, pero de momento, ante las observaciones que tenemos, nos quedamos en la esfera que es menos rebuscada. Si nos cuentan más detalles encubiertos por una sociedad que se autoniega la verdad… más motivos para no creer en lo que nos dicen. No están metiendo ruido, no argumentos. Si su pretensión es hacer avanzar la ciencia, que se dirijan a los científicos. Que les aporten argumentos a ellos. Que se enfrenten ellos con los supuestos malos y no te hagan a ti desconfiar de los tuyos.

Ante la idea de que los extraterrestres crearon las pirámides porque no hay manera de explicar cómo se construyeron prefiero pensar en el secreto profesional. Este lo percibimos continuamente y es legal a través de las patentes. Los extraterrestres son un buen tema para escribir novelas, pero no para hacer documentales. Ya llegará su momento de descubrir a los extraterrestres o mejor dicho a los super extraterrestres que tienen una inteligencia mayor a la nuestra y han venido aquí en son de guerra… ¿De verdad te vas a tragar todo eso? Como gominola está bien, pero no sirve de alimento.

Ante la idea de una sociedad o secta o familia que domina el mundo y nos lleva por la calle de la amargura… Que manipula a los científicos, a los periodistas y a un montón de gente para su propio beneficio prefiero pensar en errores. No son mentiras lo que a veces nos cuentan, son errores. No son gente omnipotente capaz dominar a la masa, son personas como tú y yo. Algunos con mayor autoridad y todos con sus debilidades. Ya llegará el momento de descubrir si eso es cierto o no. Si te quieren hacer comer todo ese veneno, pide ayuda: pregunta a quien tenga más estudios en ese tema, pide otra opinión o aplica la navaja de Ockham. Hoy en día hay un montón de blogs hechos por científicos que ponen a tu alcance la posibilidad de comentar. Aprovéchala!

Cuida tu alimento. Curiosamente estamos en una fase donde se aprecia más el postre que el primer plato. ¡Qué suerte! Eso sucede porque estamos bien alimentados, no nos faltan nutrientes y nos decantamos por la comida de mejor sabor. Pero no debemos sustituir el postre como plato principal. Ni mucho menos comer toxinas.

Gracias por leer y atrévete a comentar, a tuitear o a dar algún feedback como moneda de intercambio. Busco conocer gente y otras opiniones.

2 comentarios en “La navaja de Ockham como terapia de las pseudoteorías”

Deje un comentario

 

Suscríbase al blog

Cuando lo envíe su dirección electrónica será almacenado por la empresa Automattic vía su aplicativo Jetpack que uso en este blog. Luego recibirá un correo de verificación. Dar su confirmación supone la aceptación de la política de privacidad de este blog.

A %d blogueros les gusta esto: