Los colores de la verdad

Newton afirmó de forma rotunda y tajantemente que los colores no existen. Ello lo podemos ver en la página 108 del libro 1 sobre Óptica edición 4 corregida (ver imagen abajo). Alternativamente en castellano disponemos de la traducción de Carlos Solis página 112. Por ello cabe pensar que los colores son fruto de nuestro sistema perceptivo y la verdad no tiene colores. Así que, desde una perspectiva newtoniana se deduce que los únicos “colores” de la realidad son luz u oscuridad, blanco o negro, verdadero o falso.

No obstante, esta es una conclusión que no quiero aceptar pues nos impide estudiar los colores de forma objetiva. Veamos el por qué. Por mucho que nos esforcemos en tomar un observador patrón y un blanco estándar, tal y como funciona la colorimetría actual, los resultados que obtengamos siempre estarán sesgados a la subjetividad del observador patrón y al comportamiento del blanco estándar.

Si miramos a otro lado, los artistas dominan y manipulan los colores mucho más que los científicos sin haber entrado en el detalle de su naturaleza. Pintan cuadro para todos y reproducen imágenes pensando en todo el público. Así el artista entiende que si emite una imagen de un recipiente con agua por la mitad, el optimista verá que está medio lleno y el pesimista, que está medio vacío. No importa su “verdad”, su percepción subjetiva, solo la expresa y es tan válida como otra cualquiera.

Miremos a la tecnología, hija de la ciencia y de la ingeniería. Me pregunto ¿cómo ha sido capaz de inventar un aparato que diga el color verdadero de un objeto o de una luz? A caso ¿existe? Newton dijo que no. A caso, ¿hay una subjetividad patrón verdadera? Si esto para ustedes es científico, para mí carece de objetividad.

Como observador matemático, propongo un cambio de enfoque. No está todo perdido y hay mucho trabajo del que podemos aprovechar. Para mí es factible decir que el optimista afirmará que el recipiente está medio lleno y el negacionista dirá que aparenta haber la mitad pero en realidad es un complot y ahí no hay agua. En ambos casos podremos deducir el volumen de agua si conocemos el volumen del recipiente. Así que, podemos deducir la realidad a partir de la información subjetiva de cada uno sin tomar un patrón u observador verdadero. También podemos aventurarnos en decir que percibirá cada uno incluyendo a todos los observadores y sin decir que los demás observadores son falsos o están fuera de la normalidad.

Admiro a Newton, pero reconozco que era humano. Para mí tenía razón y no pudo realizar un trabajo mejor debido a las limitaciones técnicas de la época. Las demás ciencias de las que depende la colorimetría no estaban tan avanzadas como ahora. Hoy disponemos de una matemática detrás de la física capaz de incluir gran variedad de la subjetividad y poder afirmar qué color percibirá cada cual.

Por ello, hoy me reafirmo en ese tuit que publiqué un día y vuelvo a decir que realidad solo hay una, percepciones muchas e interpretaciones infinitas. Siendo todas ellas válidas y verdaderas porque nos permiten conocer la realidad. Recuerde el lector que se sabe el volumen del recipiente si se conoce cuál es su mitad llena o vacía.

No hay un color real, ni un estándar al que ajustarse, ni observadores patrones. Debemos describir todas las sensibilidades perceptivas para tener una ciencia universal. La verdad tiene muchos colores y todos existen en algún lugar de la realidad. No hay una persona verdadera solo faltan ganas de incluir a toda la sociedad y a todos los seres vivos porque ya tenemos la técnica necesaria para ello. Este debe ser nuestro enfoque.

Agradecimientos

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2 comentarios en «Los colores de la verdad»

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