Una paradoja matemática en favor de la libertad (opinión)

Vivimos el amanecer de un mundo automatizado y asistido por la inteligencia artificial. A pesar de que muchos de nuestros abuelos ni tan siquiera podían imaginar este presente, se están haciendo realidad los deseos de muchas personas anteriores a nosotros. Somos afortunados por ello.

Esta realidad es bien aceptada en el presente porque nos permite delegar en una máquina las tareas más engorrosas como es la de barrer el suelo. En otros casos nos permite reducir el riesgo de error como es el de cometer faltas de ortografía y errores más grandes que evitan accidentes de tráfico.

Pero no todo es dulce como la miel :(. Con este artículo pretendo enseñarte algo oscuro que está detrás de esta tecnología que emerge con fuerza. No temas; es solo una pequeña sombra que no debe pasar desapercibida y que, seguramente, ya conocerás. Además, es necesario hablar de ello para ser cada vez un poco más libres. Te ayudaré con algunas reflexiones y consejos para ser más fuertes en este entorno.

La sombra: manipulación automatizada

Recientemente, la agencia SINC nos informaba de unos bots instalados en el Twitter-espacio que mentían a discreción con el propósito de provocar en los estadounidenses una reacción determinada enfocada a la victoria de Trump. Debo precisar que fue la gente quienes le dieron credibilidad a los bulos al hacer miles de retuits en las falsas informaciones que difundían o propulsaban los bots.

Esta agencia se basa en los estudios científicos hechos con posterioridad y publicados en revistas de reconocido prestigio. Que se investigue este fenómeno y se difunda por los medios de comunicación significa que tiene peso para un sector de la sociedad, que ha meditado en conciencia y en frio lo sucedido. Lo dicho anteriormente debe darnos una idea de la importancia de este hecho.

No he tenido acceso al código de esos bots, pero no me cabe duda de que están hechos con ayuda de las matemáticas y que llevan detrás una gran maquinaria de Big Data. No son como un virus que se le programa para que ellos realicen una determinada malicia, estos se les programan para que tú y yo reaccionemos de una determinada manera. Ten en cuenta que esta es la visión que tengo como matemático.

Todo ese aparto para lograr nuestra manipulación por medio de nuestro engaño u otras técnicas más sofisticadas que se basan en la falsa información. Recientemente habrás oído noticias relacionadas con la retirada de cuentas sospechosas o la intención de dificultar que los bots se entrometan en la redes sociales. Todo son consecuencias del gran disgusto comentado.

A caso, ¿creías que era el fin de la manipulación por el acceso a la información que nos proporciona Internet? ¿Crees que solo se puede manipular a la gente poniéndoles una pistola en la cabeza? Todo parece indicar que no. La manipulación psicológica existe y el ciberespacio no la elimina. Esta es la sombra que comentaba. Tal vez te tranquilice saber que también se pueden hacer bots en defensa del ciudadano y los derechos de todos. Son bots utilizados por la policía.

Diferencia entre manipular y convencer. La libertad es la clave

Veamos qué es manipular y por qué no he dicho convencer. La diferencia entre ambas no reside en que una palabra esté bien dicha y la otra sea tabú. Son dos acciones totalmente diferentes, pero que se diferencian en poco. Debemos tomar nuestra lupa y observar detenidamente. Como casi siempre, las pequeñas diferencias implican grandes cambios que nos obligan a fijarnos en lo insignificante.

En el arte de la comunicación se sabe muy bien la diferencia entre ambos verbos porque es, en este contexto, donde conviven dichas acciones. La primera, manipular, es conseguir una acción tuya a pesar de lo que pienses; incluso si crees lo contrario de lo que vas a hacer. Ello es posible, ha existido desde siempre y sin ponerte una pistola en la frente.

La segunda acción, convencer, es aportar argumentos lógicos y éticos para que tú decidas o no realizar una acción que previamente deseaba nuestro tertuliano. La base de la diferencia reside en la libertad. La manipulación coacciona tu libertad y la argumentación respeta tu forma de ser.

Para mayor seguridad puedes ver que las definiciones que he dado encajan con las que nos da el diccionario de la RAE. Una vez está clara esa diferencia eres ya un poco más fuerte porque puedes tener en cuenta ambas posibilidades. Te recomiendo que comentes si tienes dudas, si no he conseguido transmitirte el mensaje o si discrepas de lo dicho.

¿Qué es una paradoja matemática?

Pero volvamos al mundo de las matemáticas. En este ambiente como en lógica, una paradoja es una contradicción. Las contradicciones no pueden ocurrir en la realidad. Si ocurriese una paradoja, entonces estaríamos ante un error o punto de mejora de alguna teoría.

La esperanza que me dan las matemáticas para la libertad

A pesar del mal uso que hacen algunos de las matemáticas, veamos cómo nos hace libres. La libertad es conocida como la capacidad de elegir según Wikipedia o como la facultad natural que tenemos las personas de actuar conscientemente según nuestra voluntad.

Esta capacidad puede ser vulnerada por las artimañas de la manipulación psicológica. Como sucede en todo derecho, nuestras reacciones pueden ser “robadas” y, como explicaba, han encontrado una manera de automatizar dichas triquiñuelas. Estas necesitan del azar.

Pero, existe una realidad en la Teoría de Probabilidades que resulta paradójica. Si, por ejemplo, te digo que elijas un número natural, me dirás alguno en concreto, pero su probabilidad de salir es 0. Recuerda que una probabilidad cero es sinónimo de suceso imposible, pero aquí ha ocurrido y casi siempre ocurre. Tenemos una Paradoja.

En el temario de secundaria se encuentra la ley de Laplace que dice que la probabilidad de un suceso es la división entre los casos favorables y los posibles. En nuestro cálculo debemos dividir 1 entre infinitos naturales, es decir, el cero es el mejor número para expresar esa división. Ese 0, en realidad, se convierte en un imposible de predecir. Ello se puede convertir en libertad.

Los algoritmos de la información o de la desinformación te mostrarán una realidad que propician que tu reacciones de una determinada manera. Están programados para ello. La manipulación se da cuando esa realidad no existe o es falsa. Entonces, eres víctima de un engaño y tu voto, por ejemplo, ya no lo puedes anular.

Para combatir con esos automatismos que pasan casi desapercibidos propongo lo siguiente. Ver que siempre hay una infinidad de maneras de reaccionar, debemos ver su amplitud y elegir la que queramos. Resulta difícil al principio ver la gran variedad de posibilidades que tenemos en cada ocasión y más aún cuando pretenden meternos en una dicotomía. Pero, a medida que le ofrecemos al algoritmo más reacciones posibles este irá aprendiendo también. Cuantas más posibilidades, más pequeña será la probabilidad de que prediga nuestra reacción. Así que, tener cierto comportamiento irracional, solo un poco, será de ayuda.

En la imagen de abajo se puede ver que con un mismo lanzamiento en un caso acierta da en el centro, mientras que en el otro caso falla pues no se considera que ha dado en el centro.

Dos dianas con el mismo lanzamiento de flecha. Al aumentar las posibilidades una da en el centro y la otra, no.

La paradoja anterior nos hace libres porque evita que un algoritmo sea capaz, al 100%, de predecir nuestra reacción. Por tanto, si no puede predecir nuestra acción, no la podrá provocar, no puede hallar qué información o mentira enviarnos para que nosotros reaccionemos a su gusto, aunque lo intentará y coincidirá muchas veces como pueden coincidir dos monedas al ser lanzadas. Eso no es manipulación eso es suerte o coincidencia arbitraria.

Conclusiones

Espero que hayas visto que los algoritmos tienen un fuerte obstáculo para conseguir su propósito, ya que hay una paradoja matemática en su contra. Lo que fuerza que al aprender pierdan capacidad de acierto. Ahora, el trabajo es nuestro, debemos ver más opciones de las que hay a simple vista; debemos ir más allá y ver que tenemos la libertad de elegir entre infinitas opciones ¡SIEMPRE! Tampoco tenemos que enunciar todas las opciones, son infinitas y no terminaríamos, solo salir del círculo que posiblemente nos quieran meter.

En este ambiente de bytes, la libertad se convierte en una habilidad y deja de ser una condición. Nacemos libres y debemos desarrollar esa capacidad tan bonita que disponemos. Las matemáticas allanan el camino al hambriento de libertad y pone barreras a la manipulación automática de personas.

En esta nueva realidad donde habita la inteligencia artificial, aprender se hace más que nunca una necesidad. La ciencia tiene la virtud de enseñar a todos y muchos otros se han propuesto que rechaces las matemáticas. Rebélate. Sé libre.

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